Quien ha nacido, y desde ese día le están diagnosticando que sus días están contados. Que cada vez que pasa un año, es su último milagro. Esa es la historia de una persona que recién conocí. Desde que nació tiene una condición en su corazón que le ha llevado al día de hoy a vivir 6 operaciones de corazón abierto, 23 cateterismos, un sinnúmero de sustos y ahora un sin fin de pruebas par lograr que su nombre pase a una lista y así poder recibir un corazón nuevo. Esta persona solo tiene 28 años y aunque la medicina desde que nació le está diciendo que se va a morir, tiene un rostro brillante que celebra vida y no para de disfrutarla. El amor, su hija de 2 años y la música, son su motor.

Como esta persona se que hay más alrededor de nosotras, pero cuán alertas estamos para verles y aprender de ellas. Siempre vivimos ahogadas en nuestras preocupaciones, que no nos damos cuenta que hay otros que si se están ahogando pero parecen más salvavidas. Porque cuando comparten sus historias, no lo hacen para que les tengas pena, sino para inyectarte Fe y Esperanza.

Pero cuál es la diferencia entre esas personas y nosotras? ACTITUD!!! La actitud con la que decidamos enfrentar nuestra vida nos dará nuevos aires de esperanza.

Por qué rendirnos si el que pone el punto final en nuestras vidas, no se ha rendido.

Todas en algún momento vamos a ser derrotadas, pero si decidimos continuar nunca perderemos la guerra. Por cada derrota, ya sea de salud, personal, de trabajo, etc, nos podemos levantar con más fuerzas y mayor determinación.

Tu eres consciente que no todos los días vamos a celebrar victorias, pero si estás clara que no hay nada que te detenga para superar cualquier derrota. Vive un día a la vez, con sus altas y bajas. Con el sol o la lluvia. Pero VIVE!!!

La vida es un regalo de Dios, aprovéchala con agradecimiento. Se de inspiración para otros y no te quejes tanto.

Créeme, Dios no se ha olvidado de ti, lo que el te prometió, Él lo va a cumplir. Nunca te ha dejado, probablemente está donde lo dejaste. Pero sigue con los brazos extendidos para abrazarte , levantarte, sanarte y darte la victoria.

Yo en un momento de mi vida quise rendirme… y no clamé, no pedí ayuda, pero su misericordia me alcanzó y sencillamente Él llegó y todo se transformó.

Mujer, quizás estás a punto de rendirte, no lo hagas… RESISTE!! Aunque todo se vea nublado, detrás de esa nube hay un sol espectacular!!!!

 

 

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